26 de mayo de 2007

"Hoy"

Hoy he guardado en maletas,
tratos viejos y penas
abro las ventanas, quiero que entre el sol.
Hoy saco la basura
y pinto esta habitación oscura
de rojo pasión.
Hoy voy a quitarme diez años
y jugaré a pintarme los labios,
a ser niña y a ser mayor.
Hoy salgo a buscarte,
sé que estás en alguna parte
esperando a que llegue yo.
Porque tú y yo estamos unidos
por un cordoncito de plata, que nos une que nos ata
para siempre, amor.
Hoy voy a apostar por esto,
por vivir, por sentir, por un sueño
sin perder la ilusión.
Hoy sé que me esperas,
detrás de una puerta cualquiera
para entregarme el corazón.
Porque tú y yo estamos unidos
por un cordoncito de plata, que nos une, que nos ata
para siempre, amor.

Cosas

Ayer hablaba con un amigo y me decía que al leer el blog se preocupaba, creía que estaba mal o algo así. Quizás el carácter meláncolico o que este tiempo es un rollo (o que se le va la pinza), pero la cuestión es que el pobre se preocupó. Y yo también. Cuando escribo no sé muy bien lo que estoy poniendo, me dejo llevar por lo que se me pasa por la cabeza, como casi siempre en casi todo. Yo me empeñé en decirle que no, que estoy perfectamente, feliz y esas cosas, pero creo que no se quedó muy convencido. Hoy he releido lo último escrito y un poco sí lleva razón. Pero sólo un poco. A ver, que conste que no voy de víctima ni rollos de esos, pero cuando estoy un poco rayada este sitio me sirve de desahogo. Prometo cambiar. En realidad estoy feliz, muy feliz (no me pregunteís por qué, que no voy a decir ná) pero parece que a la gente no se lo creé. Parece que tuviera que estar dando saltos cual cabra y estar todo el día (con su noche) en la calle de fiesta, o algo así. Pero lo que para mí es síntoma de aborregamiento para otros es el paraiso. Y en ese tema yo no entro.
Asi que para tranquilizar a los que piensan que me voy a tirar de un puente, ya que no salgo de mi casa, digo: ESTOY EN MI MEJOR MOMENTO.
Por eso lo estoy, porque hago lo que me apetece y cuando me apetece sin más. Además, me espera una semanita intensa de emociones, sentimientos y demás sustantivos de este tipo que ya contaré por aquí. Es curioso como las cosas con las que sueñas, y creés que nunca sucederán, un día cualquiera se plantan delante de tus narices. No sé si el destino existe o te lo inventas, pero todo esto me da que pensar. Mi estómago me dice que saldrá bien y si Él lo dice... Un día os contaré todo lo que ha acertado.
Más cosas:
Me voy a Barcelona!!! Síí. No sé cuántos años llevo detrás de esto, pero el caso es que este verano me voy. Puede parecer una chorrada, o como me dijeron ayer, "no es para tanto". Joer, pues para mí sí que lo es. Bueno, a ver, me voy una semanita a ver todo aquello (¡espero que me de tiempo!!!) y si me convence más de lo que ya estoy, me quedo. Así que si sabeís sitios chulos para ver, a parte de los típicos, se aceptan propuestas, rutas, invitaciones a comer y/o cenar, etc.
El domingo pasado leí en el periódico que la hija "del tío del Zara" va a empezar a trabajar en una de las miles de tiendas que tiene como una dependienta más.... JA! Eso no se lo creé ni ella, ni las que vayan a trabajar con ella, pobrecitas! Si es chungo trabajar cuando el jefe está por tu alrededor, más chungo va a ser trabajar con la "heredera del imperio". Qué gente más frikie!!!! ¿Alguien se ha creido que esta niña de papá va estar doblando la ropa que las demás desordenamos??? jajaja. Eso ni de coña. Ni va a tener turnos de 11 a 18, con media hora para comer, ni nada de nada. Que digo yo, ¿también se comprará la ropa en el Bershka (o como se escriba)? Porque si se la compra a otra tienda le estaría haciedo la competencia a su padre, y a ella misma. Y luego escriben que es una chica muy sencilla, como cualquier chica de su edad. Claro, como cualquier tía de 23 años. Con las mismas cosas, los mismo problemas, las mismas dudas. Uy, sí, pobrecita. Qué pena me da!. Por diós!, ¡¿es que no va a haber nadie que quiera darle una oportunidad para ser alguien normal?!. En fin, una desgracia como otra cualquiera.

22 de mayo de 2007

El Caos

Hoy vuelve a llover y todo se vuelve gris: el cielo, las calles, las casas, las caras de la gente, yo. Vuelve el frío y yo vuelvo a perder el norte. Después de un fin de semana más atípico de lo normal: ahora sí, ahora no, vuelvo a estar en la casilla de salida preguntándome por todo y por nada sin poder, o sin saber, responder. ¿Qué hacer cuando no se pueden encontrar las respuestas?
Las ideas, los sentimientos, las sensaciones, se amontonan, se mezclan y te dejan K.O. Son tantas cosas las que dan vueltas en mi cabeza que a veces creo que no voy a controlarlas. A veces pienso que es un reflejo de mi mesa: papeles garabateados, unos terminados y otros a medio camino. Cualquier idea o pensamiento que se me pasa lo plasmo en cualquier lado, cosa que luego me es difícil de ordenar porque no sé por dónde empezar. Pues lo mismíto me pasa con todo lo que tengo dentro de la cabeza: hay miles de cosas, que creo que sirven, pero están desordenadas. Si alguien sabe cómo empezar que me lo diga, necesito poner orden a este caos.

Otra cosa, salgo a la calle y me da frío. Dicen que la primavera es lo que tiene, unos días sol y otros nubes. Bueno, vale, tendré que superar estos cambios por mi bien y por el de los que me rodean. Pero me quedo asombrada al ver a una "paisana" con el abrigo. Sí, el abrigo, que usa en diciembre, lo lleva hoy 22 de mayo.

- Bueno, puede tener frío.

- Ya, pero hace dos días iba en chanclas!!!!!

De seguro es el cambio climático y sus efectos repercuten en la gente de a pie, pero ¡¿no es un poco "sagerao" ?! A la gente se la va la olla, de eso no me queda ninguna duda, pero se le va porque sí. Que hace calor, venga, en chancletas todo el mundo y a irse a la piscina ¡qué ya es verano!. Eso sí, si se nubla un poco ¡saca el abrigo, niña!. Qué cosas.
Mis dolores de cabeza persisten, dicen que puede ser psicosomático. No sé, puede ser de muchas cosas. Pero me resisto a ir al médico (todavía).


18 de mayo de 2007

Viernes "13"

No tengo nada que contar en este post, pero voy a escribir igualmente. Ya se me ocurrirá algo de lo que hablar. Me gustaría tener una vida llena de aventuras e historias apasionantes, pero me ha tocado en el lado de la tranquilidad o el aburrimiento, según se mire. Y lo que puedo contar no tiene mucho de acción. Qué le vamos a hacer.
Hoy he ido a Jaén dos veces ¡DOS! (cómo lo odio) y lo único que he sacado en limpio es un importante dolor de cabeza que aún me dura y que me ha hecho cambiar todos mis planes para este finde. Un finde que me quiero ir a Granada, jooooo, y se me joroba por un jodido dolor de cabeza. Sólo es un dolor de cabeza, pero el muy puñetero me deja hecha un trapo en la cama si poder abrir los ojos o moverme durante muchas horas e incluso me dura varios días. Yo creo que esto no es normal, pero paso de ir al médico, eso me jode aún más que cualquier dolor.
Asi que aquí estoy, cabreada y dolorida, escuchando a Dylan y sabiendo que ahí fuera hace una noche preciosa para salir a tomar algo.
Un amigo me llama y me dice que hoy no soy yo: "estás muy rara". No estoy rara, estoy cabreada/triste porque los planes de hoy no salen como debieran. No me gusta planificar nada, porque nunca sale nada como lo planificado y eso me cabrea bastante. Y ya que estamos puestos con lo de los "cabreos de hoy" digo que me tocan las narices quien te crea ilusiones para luego desdecirse: donde dije digo, digo Diego. O algo así. Ya he dicho que he ido a Jaén llena de ilusiones y esperanzas y he vuelto cabreada. Por dos razones: porque ir a Jaén me cabrea y porque todo lo que te dicen y te adornan tan bonito, luego no es tan verdad.
En fin, hoy no ha sido un buen día, espero que mañana llegue pronto.

16 de mayo de 2007

Pinturas y especies



Aquí está mi chiquitino. Al solecito, secándose de las capas de pintura blanca que le acababa de dar, mientras una legión de vecinas observaba/cotilleaba qué estaba haciendo, ¿acaso no era evidente?. Lo que había debajo fue mi primer "trabajo" de pintura allá por 2005, qué mal me quedó el pobre. No se parecía al modelo "ni en pintura" y mucho menos en realidad. Fue algo así como derrochar pintura, aguarrás, tiempo y energía en hacer algo parecido a un "bodegón" o a un basurero instalado allí mismo en clase. Aún me pregunto qué bebía, además de café, mi amado y venerado profesor. En fin, en aquel recinto el aire estaba enrarecido y no sólo por el aguarrás y los disolvente. Y lo dejo ahí...
Puesto que me avergüenzo de aquello, no lo enseño. Es mejor mostrar esto, que aún no es criticable ni nada. Si lo que resulte queda decente y no me causará ninguna situación de mofa o burla, o cualquier otro estado de bochorno público, lo mostraré. Bueno, y si me apetece.
Este tiempo es el mejor para todo, no me cansaré de repetirlo. A mí me permite volver a ser la pintamonas que siempre he querido ser y que no me da la gana de serlo. También permite la llegada a mi entorno más lejano de una especie en "NO" peligro de extinción y que todos, alguna vez, hemos tenido ocasión de entrar en contacto: las cotillas. Son un tipo de seres que parecen personas, pero que no lo son, y que han desarrollado un sentido superior al del resto de mortales por el cual, a cualquier movimiento que se produzca en un radio de 50 metros, ellas lo registran con "unos microchips que tienen en er celebro" y salen raudas a interesarse por su origen.
Son así, curiosas por genética y metiches por mala educación. No puedo hacer nada para eliminarlas más que la ignorancia, puesto que son especie protegida de seguro de algún parque natural de un pueblo lejano y remoto.

10 de mayo de 2007

"Queda inaugurada..."

Después de un parón de un mes, más o menos, hoy me ha dado el punto y he vuelto. No tengo mucho que contar, como casi siempre, pero me apetece escribir. Aunque seguro saldrá una tontería, qué le vamos a hacer, hoy no estoy muy inspirada. He vuelto con cambios en el blog, en el tiempo (por fin sale el sol!!!), en mi casa y hasta en mi vida. Pero no seais cotillas que no voy a desvelar nada aun. Y también de inaguraciones, ya que se acercan las elecciones y a los políticos se les pierde el culo inagurando cosas, los voy a imitar por una sóla vez, y sin que sirva de precedente, e inaguro pa' mí misma esta nueva "sección" llamada: CHORRADAS. Va a ser todo un éxitazo en este blog, porque de seguro será la más numerosa.
En todos estos días me he dado cuenta de varias cosas: de que los días grises y lluviosos me deprimen muchísimo, antes me encantaban. No sé, será la edad, que me hago mayor. Otra cosa es que tengo ganas de irme a vivir a una ciudad grande (l@s cotill@s se tendrían que quedar sin lengua) y con mar... espero irme pronto. La tercera, hay gente en el mundo con muy mala follá y no sé si es porque les corroe la envidia o porque simplemente son así. ¡Qué pena me dan!. La cuarta ( son muchas, ha sido un mes) es que si quieres hacer algo en esta vida no tienes que pensarlo dos veces, porque no lo harás. La quinta, es que estoy muy loca, eso me dicen, y estoy acabando de creérmelo. No me va mal, oye. La gente te mira y te sonrie con un gesto de complacencia cuando le cuentas algo tuyo que no espera que le cuentes, cuando le rompes el esquema que tienen de ti, eso me divierte.
Ea, ya he vuelto, como El Almendro, pero en este caso por el veranito.

30 de marzo de 2007

Hasta pronto!


Llevo varios meses dándole vueltas a una idea, creo que ya he contado algo por aquí. Hay días en la que no la veo posible y otros en los que la siento tan real como esto que estoy escribiendo.

He dicho por activa y pasiba a todo aquel que me ha querido escuchar, que este es mi año. Tras unos que quisiera olvidar por completo, estoy totalmente convencida que este 2007 va a ser uno muy bueno. Me lo dice el corazón.

Sí es verdad que hay días en los que ni puedo moverme de la cama, que quisiera hacer desaparecer todo lo que hay a mi alrededor y a mí misma. Pero creo que no me lo merezco.

He comprobado que lo malo, lo triste viene andando solo y llama a tu puerta, pero ¿y si no doy dirección? pensé una vez. Da igual, te encontraría allí donde estuvieses.

Por eso he decidido ponerme el traje de guerrera. El camino no será fácil ni corto, pero me da igual. Dejaré hasta la última gota de mí si fuera necesario, la piel, las uñas o lo que haga falta.

Pero como en toda lucha, habrá bajas. Y este rinconcito será una de ellas. Durante unos meses me ha servido de desahogo (no todo) he contado mis historias y mis cosillas. Y ahora me veo en la necesidad de bajar la persiana, pero sólo un poco.

No es un adiós definitivo, volveré...

24 de marzo de 2007

"WANTED": bollo de leche, no muy tostado, 30cm,aprox.

Hoy me ha pasado algo verdaderamente extraño. Es una anécdota más que otra cosa, pero aún sigo dándole vueltas al tema.
La situación es la siguiente: esta noche, al igual que todas las noches, disponía a hacerme la cena cuando al abrir el armario donde guardo el pan me he encontrado con el hueco, del pan, me refiero. El bollito había desparecido. He mantenido la calma, dicen que es lo mejor en estos casos, y le he preguntado a mi madre si ella se lo había comido ( es la única persona que come pan es esta casa, porque el gato ni es persona ni come pan, lo digo como aclaración), a lo que me respondió que no. Pensé que no lo había comprado, muchas veces me pasa eso ( y a todo el mundo) de creer que has hecho algo y luego no, como por ejemplo, recorrer toda la Sabana Africana montada en una avestruz (todo el mundo sabe que no es posible eso. Las avestruces no saben cómo ir a la Sabana Africana). Pero en este caso sí recordaba haberlo comprado por la mañana y, digo más, recuerdo haberlo guardado en el mueble. Así que ha comenzado una espiral de desasosiego y angustia en todo mi cuerpo y mi estómago, que reclamaba ya su ración. He abierto cajones, puertas y ventanas buscando mi bollito de leche que había comprado con tanto amor.
Pero la búsqueda ha sido frustrada y sin éxito. Mis neuronas han patinado más de lo normal porque el bollito lo guardé en ese armario, no estoy loca ni nada por el estilo.
Así que no me ha quedado más remedio que pensar en algo impensable y doloroso para mi (y para mi estómago): el bollito había sido raptado. Sí, es la única teoría posible, a menos, que Iker Jiménez confirme la existencia de agujeros negros en los armarios de mi cocina, caso poco probable, puesto que Iker Jiménez no conoce mi cocina.

He tenido que cambiar el menú con bastante pena y desconcierto y he pensado llenar el pasillo con papeles, ofreciendo una compensación de un sobrecito de te a quien me lo devuelva sano y sin mordeduras ni enmiendas, pero creo que eso ya será tarde. Seguro que mi bollito estará en otra dimensión, desconocida para los humanos, y será feliz.
Eso es lo único que me reconforta.

21 de marzo de 2007

Ya es primavera en su estación de esquí

Ya es primavera! Y quién lo diría viendo media España cubierta de un manto de nieve de más de dos palmos. Tengo la sensación cuando veo la tele de que en cualquier momento saldrá un anuncio de mazapanes o de cava. Y es que esto no es normal. Este clima es más propio de diciembre o de enero, que de marzo.
Cuando ya tenía el abrigo y las botas guardadas en el altillo del armario, tengo que volver a sacarlo todo otra vez con bastante fastidio. Ves el sol y te alegras pensando en las tardecitas que me esperan y que tanto me gustan, pero nada más lejos de la realidad. Asomas la cara a la ventana y el frío te la congela, otra vez.
En la tele hablan del cambio climático, el hombre del tiempo dice que esto es una borrasca del norte de Europa y que pasará el jueves y mi madre sostiene la teoría de que todo es por mandar “cosas” para allá arriba.
Yo no sé qué pensar porque el frío, por poco que sea, adormece mis neuronas, mis pensamientos, mis movimientos y todo ejercicio que requiera despegarse de la estufa.
Me duele la garganta y sólo me apetece estar en la cama tapada con las mantas hasta las cejas y con el pijama de franela.
Desde aquí pido que me devuelvan el solecito YA!!!!

12 de marzo de 2007

Promociones, ¿dígame?

Hay momentos en los que crees que las cosas que te rodean merecen la pena, que los agobios, los problemas, los días de estrés son recompensados con unas risas y unos abrazos sinceros al pasar el tiempo. Una comida se llena de recuerdos, de risas cómplices y de vivencias que en la distancia de los meses hace olvidar los momentos tensos en el trabajo. Es cierto que la lejanía hacer ver y sentir lo vivido de una manera algodonada y dulzona, sacándole sólo lo bueno. Pero por esta vez los aderezos acolchados no cumplen su función. Los recuerdos son buenos y las personas aún mejores.
Ahora me pregunto qué hubiera sido de mí sin ellos, cuántos momentos me han ayudado tranquilizándome con una sonrisa y un gesto de aquí no pasa nada. Eso no se paga ni con una comida ni con todo el oro del mundo. Por esos bueno momentos que pasamos, y por los que aún nos quedan, va esta entrada.
Podríamos decir que lo nuestro fue amistad a primera vista, y es que entender el endiablado mundo de un t.p.v o hacer un curso sobre la espalda une a cualquiera, (verdad Laura? Si hay cosas inservibles eso es una de ellas).
Lo dicho, no tiene precio el buen hacer de estos niños, sin los cuales dos meses no hubiesen sido lo mismo, porque hubieran sido huérfanos de risa.
Nadie sabe su destino, pero creo que el nuestro se separará en un tiempo (si no hay nada que lo impida), pero sólo el laboral, el otro lo estoy revistiendo de hormigón armado, para que no se separe nunca.

10 de marzo de 2007

Caracol, caracol, saca los cuernos al sol...


Vaya, ha salido el sol ¡por fin!. Bueno, lleva varios días fuera, pero quería comprobar que no era nada pasajero, y por lo visto, esto va para rato. Y es que ya nos lo dicen los anuncios de grandes almacenes, sí, esos que todos sabemos, que ya es primavera. En realidad, es otra publicidad engañosa, como tantas que salen por la tele, porque la primavera no es hasta el 21 de marzo. Pero bueno, ellos ya la van vendiendo con sus colores claros y sus estampados de flores.


Después de los días de lluvia, del frío y de los tropecientos jerséis que tengo que ponerme para no morir de frío, el solecito es lo mejor que hay. Y es mejor para todo: para salir, para ir a comprar al super, para ir a renovarte el D.N.I ... sí, sí. Y lo digo muy en serio. No haces las cosas con la misma alegría si está lloviendo que si hay sol. Está demostrado por alguna universidad en Massachussets o Birmingham, seguro. Me estoy dando cuenta que soy un poco como las lagartijas, lo que más me gusta en estos días es levantar la persiana y quedarme quietecita al sol. Ayy! Pero qué bien se está! Este sol es el perfecto porque calienta lo justo, no como el sol de verano, y da una luz preciosa para pintar al aire libre, para leer en la butaca del rincón el último libro que me he comprado, para hacer mil fotos a las nubes, a las flores amarillas que salen por millones en el campo...
No necesito estufas, ni lámparas por muchas horas, ni tengo que ir vestida como una cebolla para no congelarme del frío. Y es que todo es mejor y más bonito.

Lorenzo me deja en estos días hacer algo que me encanta: pasear. Pasear y perderme, si en este pueblo eso fuera posible, pero bueno es lo que hay por el momento, ya vendrán otros lugares, ¿o iré yo a ellos?
Los planes, los sueños, las ilusiones se ven más realizables y más posibles. El sol me da vida, me pone feliz y me hace canturrear canciones sin ton ni son, pero ¡qué más da!


Casualidades de la vida, en la radio está sonando esto:


Huele a aire de primavera
Tengo alergia en el corazón
Voy cantando por la carretera
De copiloto llevo al sol...


Jeje, esto es cierto, eh! Las casualidades no existen ... (...o sí)

22 de febrero de 2007

Al mal tiempo...esperar a que mejore

Hoy llueve y, además, a mares. Salir a la calle es poco más que un suplicio si lo que menos te apetece es mojarte. Creo que vivo en un pueblo que no tiene ni una calle bien asfaltada, todas está llenas de charcos y baldosas sueltas. Y claro, llegas a casa hecha una sopa. Sé que estamos en invierno, pero después de haber tenido unos diítas con sol, qué cuesta arriba se hace este tiempo. Sólo me queda el consuelo de que el agua es necesaria, y más por esta tierra, que si no...

La primavera está a la vuelta de la esquina y la acompañan las tardes con solecito, en las que apetece ir a tomarte “descafeinados” con las amigas. Se lo dije a alguien: “a mí el invierno me crea apatía social”. No me apetece salir, ni relacionarme con nadie. Sólo quiero llegar a casa y enfundarme en el pijama y las zapatillas de pelo para quedarme pegada a la mesa con el brasero, esperando a que nuestro querido Lorenzo le de la gana de asomarse un poco.

Mientras tanto, a la calle lo justo y a regañadientes, con ganas de guardar el abrigo y el gorro de lana.

21 de febrero de 2007

Puede ser un buen año!!!!!

Llevo tiempo buscando mi sitio en el mundo, en la vida, con la gente, en la cola de la charcutería... y me he dado cuenta en todos estos años que no es algo que se elija de la noche a la mañana, no por lo menos en mi caso, más bien, es algo que va creciendo poco a poco, que madura y que cuando está preparado empieza a asomar la cabeza. Igualito que un embarazo, con la diferencia que yo no voy a tener un hijo, de momento. Pues ahora, puedo decir, que estoy de parto. En lugar de en el vientre, mi “hijo” está en la cabeza y en las manos y sobre todo en el corazón. Porque yo hago las cosas desde el estómago y desde el corazón, sino no me salen. Tengo ganas, fuerza y mucha, muchísima ilusión, y puede que no salga a la primera, o sí. De todas formas, no voy a tirar la toalla, no voy a rendirme porque sé que este es mi año, me lo dice el corazón. Y porque soy muy cabezona!!!!

2 de febrero de 2007

Vergüenza

Esta mañana he oído una noticia y me han dado ganas de salir a la calle con un bate de béisbol o con un hacha y liarme a destrozar todo lo que me encontrara en mi camino. ¿Por qué? Porque de seguro sería un buen método para liberarme de todo el estrés y porque me estoy volviendo loca, como todo lo que hay a mi alrededor. Pero no, me he controlado, he respirado un poco y he sentido vergüenza de esta mierda de sociedad que estamos construyendo día a día.

La noticia en cuestión es que una mujer de Cádiz se ha encadenado a la Audiencia Provincial, de la ciudad del mismo nombre, por serle denegada una orden de protección contra su ex marido al cumplir éste una orden de alejamiento por malos tratos. Funcionarios, policías y demás se pasan la pelota unos a otros sin ofrecerle ninguna ayuda ni ninguna solución. ¿Para qué vamos a molestarnos? – se preguntarán, si al parecer, el mismo presidente de la Audiencia Nacional le pasa la pelota a otro juzgado. Claro, es lo mejor en estos casos. ¡Pero qué vergüenza!

¿Qué hace en estos casos la Ley Contra la Violencia de Género? ¿Y los jueces? ¿Y la policía? Miramos para otro lado, incluyámonos todos, y al final del año nos llevaremos las manos a la cabeza al escuchar el número de mujeres muertas.
¿Y por qué no actuamos de otra forma? La del "ojo por ojo", por ejemplo. Esa sería una buena forma de no tener miedo que te mate tu ex pareja. ¿Por qué? Porque ya la has matado tú primero. Creo que un dirigente político le llamó a esta forma de actuar "guerra preventiva". Total, esta ley de la selva la llevan imponiendo los "ex" durante mucho tiempo y no les pasa nada. ¿Qué les podría pasar a las mujeres a las que se asfixia, maltrata, veja, humilla, viola, asesina... si respondieran de la misma forma: matando? Quizás sus ex parejas ya no les volverían a poner una mano encima, ni les harían mirar atrás cuando caminan por su barrio para comprar el pan. Quizás ya no, porque sería el único modo de que sus ex parejas no aparecieran nunca más. Sólo serían un para de años en la cárcel y después a seguir con la vida normal, ¿acaso no es eso lo que pasa a los maltratadores que entran en la cárcel?

Todo esto es una verdadera atrocidad, además de un disparate. Igual que tener que encadenarse para pedir ayuda a una sociedad que mira para otro lado en el momento de solucionar el problema, y que es la misma que se coloca el lacito blanco en la solapa y figura cogiendo la pancarta en una manifestación.
Ahora esta mujer es noticia por reclamar su libertad, quizás, y ojalá que no, lo sea por ser un número en una lista al final del año.

24 de enero de 2007

Mis problemas van dEspacio

En estos días estoy más que dispersa, y eso me jode. Me jode porque no puedo hacer nada. No sé si será el frío, las largas siestas o que sigo sin tener un sitio propio. La cuestión es que no puedo hacer nada de lo quisiera hacer y con lo que me sentiría bien. Sigo en un rincón de mi casa, y no lo digo por dar pena, es así. Estoy relegada a un rincón de mi salón en la que guardo todo mi mundo, que no es mucho. En una sola mesa tengo el ordenador, las revistas de mi inseparable El Jueves, el bloc de dibujo, los lápices y no me da. Quito cosas, las coloco en otro lugar, algunas las tiro y otras las guardo en algún armario. Pero me sigue faltando espacio.

Cuando llegue el buen tiempo trasladaré este pequeño espacio a otro un poco más grande pero más incómodo: el patio. El observatorio de mi bloque, en el que todos opinan y comentan a la vez que cuelgan las sábanas o barren la terraza. Allí estás tú, agachada en el suelo, intentando buscar el color que le de un nuevo giro al cuadro, y, como si se trataran de dos alfileres sobre tu nuca, allí están los ojos de tu vecina intentando descifrar qué es eso tan raro que estás pintando. Es la situación más cómoda que he podido experimentar. Pero yo, sabedora de las aficiones de comadreo y cotilleo que reinan por mis dominios, hago uso, a veces real y otras ficticio, de mis antiguos walk-man, que entre interferencia e interferencia me evaden de comentarios sin criterio abstrayéndome a lo más parecido a un mundo interior.

En estas condiciones poco puedo hacer. Lo único que me queda es esperar a que mi suerte cambie, para bien, eso sí, y algún día poder disfrutar de un espacio para mí sola en el que no tener que compartir mis momentos de “creación” con nadie más que conmigo misma.
¡Qué así nunca podré ser un genio, coñe!

21 de enero de 2007

Qué tendrás en la cabeza


Después de casi un mes sin poder acceder a mi cuenta blogger por extrañas razones, a las que aún no he encontrado respuesta, vuelvo. Hubiera preferido que mi ausencia hubiera sido porque me hubiera tocado la lotería, pero es lo que tiene haber perdido toda la fe en que algún día me toque. En fin, están los que nacen con estrella y los otros, los que se lo tienen que currar duro.

Si tuviera que resumir este mes en pocas palabras, sencillamente no podría. Soy de muchas palabras, en ocasiones, demasiadas, pero es lo que hay. Y, además, ¡qué ha sido un mes!. Las navidades, cansinas y empalagosas como todos los años, el año nuevo que empieza y con él propósitos y promesas que nunca se cumplen, lo típico. Yo he cumplido 25. Buff, la gente me dice que ya son añitos, pero yo me empeño en demostrar que no, sigo siendo la niña con coletas que nunca fui. Cómo disfrutan jodiéndote el cumpleaños con sus neuras acerca de la edad. Pero les pongo mala cara y dejan de darme el coñazo con lo de “echarme” un novio y casarme. ¡Qué se te pasa el arroz!, me dicen. ¿Quién coño controla eso del arroz?, lo pregunto porque me gustaría que el mío se lo guardara donde más le guste. Ya lo he dicho, sólo lo dicen por joder.

Y poco más, que vuelvo a la cola del paro, que escuchar canciones que no escuchaba hace muchos años me activa la memoria y me devuelve un poco la ilusión de aquellos años, que tengo un viaje pendiente a Barcelona que no sé cuando podré realizarlo y que la imagen que encabeza esto la realicé hace años y se ha convertido en mi talismán. Un día una amiga la miró muy extrañada y me dijo: qué tendrás en la cabeza.

En fin, este año es el mío.

24 de diciembre de 2006

Vestida de Navidad



Seguimos de Navidad. ¿Debería estar contenta? Pues no sé, depende cómo te lo propongas. Para mí todos los años es la misma historia.
La navidad suele ser la época del año que más se consuma, ni vacaciones ni historias: en estos días la gente saca a pasear la Visa Oro (quien la tenga) y no la guarda hasta el 6 de Enero, después de comprar el roscón de reyes, por supuesto.
Y es que si no consumes eres un raro, un rata o algo así. Parece como si desde que vamos a la guardería, subliminalmente, nos metieran ciertas ideas junto con el biberón y los juegos.
Son días de dar amor a todo el mundo, felicidad y demás slogans para anuncios de telefonía móvil. Que sí, que todos somos muy felices y debemos pasárnoslo muy bien, pero ¿y si queremos tener mal carácter y odiar los villancicos?. Pues no puedes. Hay alguna especie de regla que hay que seguir, sin cuestionarla, en la que se obliga a todo el mundo a estar feliz y a querer trasmitirlo a los demás. En estos días hay que adornar la casa de manera recargada y, en ocasiones, estridente (cuanto más, mejor) a base de espumillones y bolas de colores. Hay que cenar pavo, pato o pollo, langosta, brindar con cava, cantar villancicos y regalarse miles de cosas.
- ¿Por qué?
- Porque es Navidad.
- Ah, pues ya me quedo más tranquila.
- Es una noche igual que otra, ¿o no?.
- Noooooo
- ¿No? Es verdad, no todas las noches sale el rey hablando por la tele.
- No es por eso. Es una noche en la que se reúne la familia para comer, para cantar, para reir...
- ¿Y eso no puede hacerlo otra noche cualquiera? ¿Y si una familia no se lleva bien entre ella misma? es decir, hay primos que se escupen cuando se ven, ¿esos también se reúnen para cantar y para comer...?

En fin, cosas que se me pasan por la cabeza en estos días, y muchas más que no tengo ganas ahora de escribir.
Me da pena cómo se va perdiendo la ingenuidad de estas fechas y como todo se va frivolizando alrededor del tener y del comprar. Pero es lo que hay y yo no puedo hacer nada aunque quisiera.
Como homenaje a todo lo que se ha perdido en estas fechas yo no cenaré pavo ni pato ni nada de eso. Me voy a comer un bocata de tortilla con tomate y me beberé un zumo sentada en mi sofá y con mi pijama azul. Igualito que esta noche, que coño tanta tontería.

Porque todos los buenos deseos y los buenos sentimientos no sean exclusivos de estos días, porque con una sonrisa se regala más y porque existen los REYES MAGOS, alzo mi brick de zumo y brindo por todos vosotros.

EL MEJOR REGALO ES EL AMOR


3 de diciembre de 2006

Navidad, navidad, ¿dulce navidad?

Ya ha llegado la Navidad, ¿ya?. Sí, ya está aquí. Acabamos de empezar diciembre pero ya hay navidad, queramos o no. Y de eso, este año sé un poco, de lo adelantada que va, me refiero. Es sorprendente cómo cada vez las fechas se adelantan.
Cuando yo era pequeña no había navidad hasta el día de la lotería o el día de la función en el colegio. Casualmente, todos los años coincidían, por eso de darnos las vacaciones y las notas. ¡Ay las notas!.
Justo ese día me daba cuenta que ya estaba aquí. Ponía el Belén, sacaba del trastero el árbol esmirriadillo de todos los años, al que había que plantar en una maceta porque aún no existían los que vienen con pie. Era feo el condenao, pero qué gracioso quedaba adornado con el espumillón de colores y las bolas. Yo no tuve estrella hasta muy tarde, en su defecto lo coronaba con un pirulí plateado. Que más que un árbol, aquello parecía una antena sideral. Pero era lo que había. Los adornos pasaban de un año a otro sin ningún problema. Siempre eran las mismas bolas azules o rosas las que adornaban aquel proyecto de abeto. ¿Y el espumillón? Qué sufrido que era el pobre, hasta que no se reducía a trozos de diez centímetros no se iba a la tienda a comprar nuevo. Que no estaba la vida para tirar las cosas.

El nacimiento era lo mejor. El mío era bastante modesto, la verdad, pero no por eso dejaba de perder encanto. El primer año que puse un nacimiento en casa lo recordaré siempre por dos razones: fue el primero, y eso marca (o por lo menos a mí) y porque fue un acto de “madurez” que yo misma me apropié. Estaba enferma en casa con la varicela (por aquel entonces le llamábamos “pinchos”, no sé por qué, sería porque picaban con ansia) y muy aburrida, al ser contagiosa no recibía visitas de amigas por si se les “pegaba”, (qué poco sentido de la amistad!!!). El caso es que decidí montarlo yo solita en el mueble-bar de la sala. Dicho y hecho. Con una caja de mantecados (de las de 5 kg, que ya eran grandes) y un poco serrín del gato, limpio, claro está, e hice la primera ambientación de lo que horas más tarde sería Belén en el año 1. Con un trozo de papel de albal el río, previamente arrugado para dar la sensación de agua, un poco de nieve, por cortesía del corcho del televisor y ya tenía el Belén. Pastores con ovejas, pastoras lavando en el río, los reyes, ángeles y demás extras del Belén. Un lugar especial siempre era reservado para el “tío cagando”, a pesar de ser de lo más vulgar y que no pega nada, a mí siempre me hacía gracia la idea del apretón que le da un pastor que va a ver al Mesías. Por esa razón, siempre había que ponerlo, y no detrás de un pesebre u oculto entre rocas, no. Eso le pasó cuando vio al Ángel de la Anunciación a los Pastores. Y es que cómo no se le va a descomponer el cuerpo a alguien que se le aparece un tío volando en mitad de la noche diciéndote que vas a ver a un Dios. Pensaría que estaba muerto...

Tenía una amiga que más que un Belén, recreaba toda una ciudad y parte de otra. No faltaba nada ni nadie. Estaba más currao. Había cielo pintado con estrellas y luna, a pesar de que estaba todo nevado. El río era de agua de verdad, con sus piedras y todo. Luces, musgo y trozos pequeños de troncos que ambientaban más si cabe todo aquello. Me encantaba ir a verlo y a jugar en él. Sí, porque nosotras jugábamos en él, bueno con él. Aprovechábamos que su madre no estaba y usábamos a las pastoras para andar por el puente o ir a ver al niño Dios, como si fuera lo más normal del mundo.
Continuará...

1 de diciembre de 2006

Una cigüeña en el pasillo (III)

- Ringg, ringgg. Son las siete de la mañana, es veinticinco de febrero y ...-

La voz mecánica del aviso del despertador me sobresaltó esta mañana tanto que el corazón creía que se iba a salir. Apenas había podido dormir la noche anterior, estuve dando vueltas en la cama sin poder cerrar los ojos hasta la desesperación. Maldito café, no volvería a probar ni una gota en lo que me quedara de existencia. Cuando por fin logré poder dormir sonó el despertador, no podía ser verdad.

Quiero seguir durmiendo, hace frío. Todo está demasiado oscuro, las luces de la calle deberían estar aún encendidas, creo que es de noche. Sí, es de noche. ¿Qué hora será? No puedo oír ningún ruido, ni pasos ni nada. Puede que aún siga durmiendo. Pero no, sé que estoy despierto. Tendría que levantarme, es muy raro esto. Las piernas me pesan como si soportaran una losa de cemento. Tengo que hacer el esfuerzo a pesar del dolor. No puedo, no puedo mover las piernas... ¡Dios!, ¿que me está pasando? ¿Estaré durmiendo aún?

30 de noviembre de 2006

Butterflyz

Porque te echo de menos.
Porque buscábamos el mismo sueño. Tú lo conseguirás.
Porque te conocí en aquella clase de dibujo de primero, y eso marca cualquier acontecimiento.
Porque sufrimos a Carmelo un curso entero.
Porque nos gustaba perdernos por aquellas calles intentando dibujar algo. Siempre fue una excusa, buena, pero una excusa.
Porque las clases de fotografía nunca eran lo mismo sin ti.
Porque descubrimos Papela, y yo soñaba con poder usar todos aquellos papeles para dibujar lo que nunca pude.
Porque descubrí a la persona que mejor cocina el pollo al curry.
Por los vasos de leche antes de ir a clase.
Por el amor a los gatos.
Por reírnos hasta de nuestra sombra.
Por escucharme en el interminable camino hasta la facultad.
Por que las Cruces del 2007 serán memorables, nos lo merecemos.
Porque haremos ese viaje a Barcelona que tantas ganas tenemos. Espero que éste que vas a hacer tú lo disfrutes el doble: por ti y por mí. Yo estaré en tu corazón.
Porque yo no podré terminar lo que un día empezamos, pero en tu logro estará el mío.
Por la panadera cansina de tu calle: “que te pongo, prenda”.
Porque nunca debimos separarnos.
Porque algún día serás alguien grande en el diseño gráfico, espero ver tus pelis en los cines. En lo demás ya eres grandiosa.
Porque el corte de pelo te queda genial.
Porque te sigo echando de menos.
Porque la distancia no es nada, siempre nos quedará el msn.
Porque estoy llorando como una tonta recordando todo esto, pero no me importa decirlo.
Por aquella visita a la Alhambra que no hicimos y que está pendiente.
Por los proyectos de escultura: paraguas en un árbol, ¿cuántos paraguas colgamos?
Por el Buda y por Enrique.
Por las tostadas de Philadelphia con tomate y aceite, eso es un buen desayuno.
Por la alegría que nos da cada vez que nos vemos.
Porque sé que estás ahí cuando te necesito.
Porque algún día será el nuestro.
Porque tendremos un final feliz, como en la pelis.
Y porque eres la mejor. Te mereces todo lo bueno mi niña.

TE QUIERO