23 de abril de 2008
sin título
— — Etiquetas: chofff12 de abril de 2008
Quién me ha robado el mes de abril
— — Etiquetas: chofff31 de marzo de 2008
Cabecita MÁS loca que nunca...
— — Etiquetas: chofff, inconformista21 de febrero de 2008
La curiosidad mato al gato
— — Etiquetas: chofff18 de febrero de 2008
Dias raros
— — Etiquetas: chofff22 de mayo de 2007
El Caos
— — Etiquetas: chofffOtra cosa, salgo a la calle y me da frío. Dicen que la primavera es lo que tiene, unos días sol y otros nubes. Bueno, vale, tendré que superar estos cambios por mi bien y por el de los que me rodean. Pero me quedo asombrada al ver a una "paisana" con el abrigo. Sí, el abrigo, que usa en diciembre, lo lleva hoy 22 de mayo.
- Bueno, puede tener frío.
- Ya, pero hace dos días iba en chanclas!!!!!
De seguro es el cambio climático y sus efectos repercuten en la gente de a pie, pero ¡¿no es un poco "sagerao" ?! A la gente se la va la olla, de eso no me queda ninguna duda, pero se le va porque sí. Que hace calor, venga, en chancletas todo el mundo y a irse a la piscina ¡qué ya es verano!. Eso sí, si se nubla un poco ¡saca el abrigo, niña!. Qué cosas.
Mis dolores de cabeza persisten, dicen que puede ser psicosomático. No sé, puede ser de muchas cosas. Pero me resisto a ir al médico (todavía).
22 de febrero de 2007
Al mal tiempo...esperar a que mejore
— — Etiquetas: chofffHoy llueve y, además, a mares. Salir a la calle es poco más que un suplicio si lo que menos te apetece es mojarte. Creo que vivo en un pueblo que no tiene ni una calle bien asfaltada, todas está llenas de charcos y baldosas sueltas. Y claro, llegas a casa hecha una sopa. Sé que estamos en invierno, pero después de haber tenido unos diítas con sol, qué cuesta arriba se hace este tiempo. Sólo me queda el consuelo de que el agua es necesaria, y más por esta tierra, que si no...
La primavera está a la vuelta de la esquina y la acompañan las tardes con solecito, en las que apetece ir a tomarte “descafeinados” con las amigas. Se lo dije a alguien: “a mí el invierno me crea apatía social”. No me apetece salir, ni relacionarme con nadie. Sólo quiero llegar a casa y enfundarme en el pijama y las zapatillas de pelo para quedarme pegada a la mesa con el brasero, esperando a que nuestro querido Lorenzo le de la gana de asomarse un poco.
Mientras tanto, a la calle lo justo y a regañadientes, con ganas de guardar el abrigo y el gorro de lana.


