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18 de mayo de 2007

Viernes "13"

No tengo nada que contar en este post, pero voy a escribir igualmente. Ya se me ocurrirá algo de lo que hablar. Me gustaría tener una vida llena de aventuras e historias apasionantes, pero me ha tocado en el lado de la tranquilidad o el aburrimiento, según se mire. Y lo que puedo contar no tiene mucho de acción. Qué le vamos a hacer.
Hoy he ido a Jaén dos veces ¡DOS! (cómo lo odio) y lo único que he sacado en limpio es un importante dolor de cabeza que aún me dura y que me ha hecho cambiar todos mis planes para este finde. Un finde que me quiero ir a Granada, jooooo, y se me joroba por un jodido dolor de cabeza. Sólo es un dolor de cabeza, pero el muy puñetero me deja hecha un trapo en la cama si poder abrir los ojos o moverme durante muchas horas e incluso me dura varios días. Yo creo que esto no es normal, pero paso de ir al médico, eso me jode aún más que cualquier dolor.
Asi que aquí estoy, cabreada y dolorida, escuchando a Dylan y sabiendo que ahí fuera hace una noche preciosa para salir a tomar algo.
Un amigo me llama y me dice que hoy no soy yo: "estás muy rara". No estoy rara, estoy cabreada/triste porque los planes de hoy no salen como debieran. No me gusta planificar nada, porque nunca sale nada como lo planificado y eso me cabrea bastante. Y ya que estamos puestos con lo de los "cabreos de hoy" digo que me tocan las narices quien te crea ilusiones para luego desdecirse: donde dije digo, digo Diego. O algo así. Ya he dicho que he ido a Jaén llena de ilusiones y esperanzas y he vuelto cabreada. Por dos razones: porque ir a Jaén me cabrea y porque todo lo que te dicen y te adornan tan bonito, luego no es tan verdad.
En fin, hoy no ha sido un buen día, espero que mañana llegue pronto.

2 de febrero de 2007

Vergüenza

Esta mañana he oído una noticia y me han dado ganas de salir a la calle con un bate de béisbol o con un hacha y liarme a destrozar todo lo que me encontrara en mi camino. ¿Por qué? Porque de seguro sería un buen método para liberarme de todo el estrés y porque me estoy volviendo loca, como todo lo que hay a mi alrededor. Pero no, me he controlado, he respirado un poco y he sentido vergüenza de esta mierda de sociedad que estamos construyendo día a día.

La noticia en cuestión es que una mujer de Cádiz se ha encadenado a la Audiencia Provincial, de la ciudad del mismo nombre, por serle denegada una orden de protección contra su ex marido al cumplir éste una orden de alejamiento por malos tratos. Funcionarios, policías y demás se pasan la pelota unos a otros sin ofrecerle ninguna ayuda ni ninguna solución. ¿Para qué vamos a molestarnos? – se preguntarán, si al parecer, el mismo presidente de la Audiencia Nacional le pasa la pelota a otro juzgado. Claro, es lo mejor en estos casos. ¡Pero qué vergüenza!

¿Qué hace en estos casos la Ley Contra la Violencia de Género? ¿Y los jueces? ¿Y la policía? Miramos para otro lado, incluyámonos todos, y al final del año nos llevaremos las manos a la cabeza al escuchar el número de mujeres muertas.
¿Y por qué no actuamos de otra forma? La del "ojo por ojo", por ejemplo. Esa sería una buena forma de no tener miedo que te mate tu ex pareja. ¿Por qué? Porque ya la has matado tú primero. Creo que un dirigente político le llamó a esta forma de actuar "guerra preventiva". Total, esta ley de la selva la llevan imponiendo los "ex" durante mucho tiempo y no les pasa nada. ¿Qué les podría pasar a las mujeres a las que se asfixia, maltrata, veja, humilla, viola, asesina... si respondieran de la misma forma: matando? Quizás sus ex parejas ya no les volverían a poner una mano encima, ni les harían mirar atrás cuando caminan por su barrio para comprar el pan. Quizás ya no, porque sería el único modo de que sus ex parejas no aparecieran nunca más. Sólo serían un para de años en la cárcel y después a seguir con la vida normal, ¿acaso no es eso lo que pasa a los maltratadores que entran en la cárcel?

Todo esto es una verdadera atrocidad, además de un disparate. Igual que tener que encadenarse para pedir ayuda a una sociedad que mira para otro lado en el momento de solucionar el problema, y que es la misma que se coloca el lacito blanco en la solapa y figura cogiendo la pancarta en una manifestación.
Ahora esta mujer es noticia por reclamar su libertad, quizás, y ojalá que no, lo sea por ser un número en una lista al final del año.

12 de noviembre de 2006

Un asunto de un par de señales

Ayer mientras estaba comiendo escuché una “noticia” en la tele que me provocó risa y vergüenza ajena. La “noticia” en cuestión era la colocación de señales no sexistas en Fuenlabrada. Los típicos monigotes de las señales de los pasos de peatones son ahora sustituidos por “monigotas” con falda y coletas.
La alcaldesa de la ciudad, creo recordar Rosalina Guijarro, dice ante la cámara de televisión orgullosa que ahora también se representan a las mujeres, tras años de estar discriminadas en este ámbito de la vida cotidiana. La mujer ya se ha ganado un lugar en el cielo de los alcaldes con este hecho, seguro.
En este punto ya no puedo más y decido levantarme para apagar la tele, cuando el sagaz reportero pregunta a mujeres viandantes qué les parece que ahora también ellas estén representadas en las señales de tráfico, uyyy que orgullosas se les ve. A todas les parece lo mejor que podía haber pasado en estos tiempos que corren, claro que sí.
Y es que, lo mejor que nos puede pasar a una mujer para no sentirnos discriminadas en la vida es que nos pongan niñas con falda y dos lazos en una señal de tráfico, a eso le llamo yo paridad, si señor.

¿A quién se le ha ocurrido semejante memez? ¿Creen que vamos a sentirnos más iguales porque dibujen unas faldas? ¿Acaso no es más sexista eso?
Para empezar, las señales de tráfico no nos representan como individualidad, sino como generalidad: hombres, mujeres, niños, niñas, ancianos... Son iconos que reconocer sin adornos estúpidos.
Para continuar, también deberían ir pensando en hacer señales que no discriminen por condición sexual, por religión o por cualquier otro aspecto que nos diferencie a los unos de los otros. Sería lo más justo en ese caso.
Y para terminar, ahora me siento más discriminada que antes con esa reverenda gilipollez. Ser mujer no implica tener que llevar una falda, porqué no la habrán puesto con un pantalón o con el pelo corto, ¿acaso son menos mujeres? Lo que les ha faltado es pintarla de rosa y ponerle unos pendientes.
Este hecho reafirma mi idea / teoría de que los alcaldes sólo piensan en tonterías y paparruchas fritas para tener algo de protagonismo, en vez de hacer cosas realmente importantes por el pueblo. No sé si la señora alcaldesa estará en su casa regocijándose de la gran obra social que ha hecho por todas las mujeres colocando señales no sexistas, al igual que otras muchas que, a lo largo de los años, lucharon porque se les reconociera en igualdad de derechos que a los hombres. Sólo espero que no. La lucha por la igualdad, no sólo de hombres y mujeres, de todas las personas, es algo más profundo, más serio y más necesario que pintar una muñeca.
Su “proeza” me parece ridícula y circense.